• El índice queda más o menos fijo y establecido al inicio de cada sección (Marco Sociodemográfico, Marco Teórico) del proyecto, una vez que se leyeron por primera vez los materiales y se puede definir qué apartados deberá contener cada una de las secciones. Sin embargo, hay que tener claro que el índice –y en realidad todo el documento– puede reestructurarse si hace falta.
• El primer punto del índice es la Introducción, que es usualmente lo último que se escribe porque contiene, entre otras cosas, un resumen de lo más importante de cada sección, lo cual se detecta mejor al final. Sin embargo, pueden bosquejarse algunas ideas en un archivo que las vaya acumulando para que no se olviden. Esas ideas pueden provenir del diario de trabajo.
• La primera sección propiamente, contiene el Marco Sociodemográfico (MSD), que también se ha denominado Sociohistórico. Su función principal es delimitar el fenómeno o problemática social que se analizará teórica y empíricamente a lo largo de la tesis.
• Se trata de uno o varios capítulos que especifican sin lugar a dudas qué, quién(es), dónde, desde cuándo sucede aquello que nos propusimos estudiar. Se asume un conocimiento muy general por parte del lector, como miembro de una ciudadanía que se entera fragmentariamente de los asuntos públicos, y se le va presentando gradual y sistemáticamente aquello que le justifique y motive una lectura de la tesis en su conjunto.
• Normalmente inicia enunciando el problema social. Por ejemplo: “En épocas recientes se ha discutido mucho sobre violencia en diferentes ámbitos de nuestra sociedad, y ha quedado claro cómo el ejercicio dañino de poder también sucede al interior de los hogares; sin embargo, en esos debates ha quedado encubierta la sutil violencia de género que pueden ejercer las madres de familia hacia sus hijas. Encubierta en prácticas de socialización tradicional, en ocasiones esta violencia filial, de mujer a mujer, afecta radicalmente el desarrollo personal y social de las jóvenes al reducir su valoración personal y sus expectativas de futuro, preparando sin saberlo el terreno para que otros la victimicen, en los ámbitos de pareja, laborales, educativos, entre otros”.
• En la formulación anterior, que es solo un posible ejemplo de primer párrafo y de ninguna manera un machote, se especifica qué se estudiará (violencia de género), en quiénes (de madres a hijas), en dónde (en el hogar), y de alguna manera se menciona desde cuándo (prácticas tradicionales). También intenta relacionar el tema con algún aspecto de interés general (discusión sobre violencia en la sociedad; inducción de victimización) con el fin de motivar al lector.
• El MSD debe tener información estadística para dar un encuadre o dimensionar el tamaño del problema. Debe basarse en datos duros, es decir fuentes oficiales o privadas que los generan de primera mano, lo más próximas posibles. Hay que elegir solo aquellos datos que resulten confiables, y sin embargo es parte de la labor del tesista y un criterio de calidad de su trabajo, describir lo más importante de la naturaleza del dato para significarlo críticamente. Es decir, no basta decir que existe la ENDIREH y los principales estadísticos relacionados al tema, sino señalar aquello que dejó fuera y su silenciamiento después de 2006, de manera que se ofrezca un panorama lo más preciso contra el cuál comparar los datos que arroje la tesis.
• En ocasiones los datos de una y otra fuente no coinciden sobre un dato en particular. Habría que hacer notar qué método sigue una y otra fuente, dejar apuntados ambos resultados y discutir cuál procedimiento se seguirá en el caso presente.
• En general, eso es lo que hay que hacer en el MSD: revisar qué se ha hecho y cómo, para elegir y justificar la elección de lo que se hará en la tesis. Por ejemplo, si se encuentra que cierto Municipio tiene uno de los índices más altos de embarazo adolescente, la discusión permitirá justificar su elección como escenario para trabajar la fase de campo, siempre que se lo compare con otras demarcaciones con rasgos semejantes (localización, nivel de urbanización, escolaridad, etc.) para obtener pistas sociodemográficas, pero sobre todo para que el lector reconozca la importancia de estudiar ese lugar.
• En ocasiones el dato no está disponible pero es posible obtenerlo o construirlo. Un caso es aquellas fuentes que permiten hacer uno mismo los cruces de variables a través de sus sistemas en línea; es el caso de la consulta interactiva del INEGI que permitiría saber cuántas mujeres entre 15 y 19 años eran madres, sin pareja y primaria incompleta, por niveles de ingreso económico familiar, en seis Municipios del Estado de México para 2005. En otras ocasiones se sabe que el dato debe existir, pero no está en un sistema en línea, así que debe revisarse el portal de transparencia o medio de consulta relacionado a la Ley de Acceso a la Información para el caso de entidades públicas, y enviar un correo electrónico con copia al IFAI (cuyo portal explica el procedimiento de solicitud de información), pidiendo con precisión lo que se necesita. Finalmente, en el caso de las entidades privadas, usualmente un correo electrónico explicando que se trata de una tesis, el tema y necesidad del dato, así como un resumen de datos relacionados que sí se tienen, bastan para saber si están en disposición de compartir su información.
• Un caso particular son las encuestas que realizan agencias especializadas en las mismas. Por su naturaleza, sus temáticas son más amplias y “mundanas”, más frecuentes y sencillas, que los datos oficiales. Sin embargo, debe revisarse su metodología con más cuidado, pues con frecuencia son muestras telefónicas y no datos censales o levantados cara a cara. Aquí aplica lo discutido en cuanto a lectura crítica del dato. Estas encuestas generalmente se publican en revistas y periódicos, así que pueden rastrearse en los sitios de estos, en las agencias (agrupadas en la AMAI) o en sitios concentradores.
• Las fuentes periodísticas son importantes por dos razones. No solo tienen a veces datos duros, de los ya mencionados, sino también testimonios personales, anécdotas y reportajes con entrevistas. Estas también pueden incluirse para ilustrar la naturaleza, importancia, implicaciones y encuadre del tema, pero no sustituyen a los datos, sino que les dan vida y color con casos concretos con los que el lector puede empatizar y comprender el enfoque e interés del tesista por el problema social. Ojo, no abusar de estos elementos y siempre considerar la política y sesgo editorial del medio.
• Se deben incluir elementos de los principales actores involucrados, es decir, los sectores poblacionales, instituciones gubernamentales (incluyendo la legislación al respecto si la hay, y los programas sociales o políticas públicas), las organizaciones de la sociedad civil, por mencionar algunos que pueden o no ser relevantes en cada caso.
• También debería haber mapas, fotografías y otros materiales audiovisuales (como referencias), ya sea insertos o como hiperligas.
--- Continuará: "Algunos criterios de escritura y organización" ---
Año de Investigación. Licenciatura en Psicología Social. Universidad Autónoma Metropolitana, Iztapalapa
lunes, 15 de noviembre de 2010
Año de Investigación "Dinámica de la Intersubjetividad en el Cambio Social"
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En este sitio iré publicando materiales de apoyo, comentarios y sugerencias para los tesistas que participan en nuestro Año.
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